No es un movimiento rupturista, ya que no rechazan lo anterior sino que reivindican la posibilidad de hacer algo distinto y tampoco tienen pretensiones teóricas. Se los puede considerar como una vertiente radical del realismo. En 1873 exponen colectivamente en el “Salon des refusés”.
Influencias
Desafío temático
Desafío técnico
Desafío conceptual
Su Almuerzo en la hierba, escandalizó a la sensibilidad contemporánea porque colocaba a mujeres desnudas junto a hombres vestidos en una situación considerada indecente. Además, la sencillez del título no permitía interpretar un significado elevado para la obra. Es significativo el hecho de que Manet tomara prestado del Renacimiento no sólo un tema conocido, sino también recursos compositivos, como las interpretaciones de arcos y triángulos en diferentes planos. La escena no encaja ni el plano de la experiencia ordinaria ni en el de la alegoría. Como manifestación visual de libertad artística; afirma el privilegio del pintor de combinar todos los elementos que quiera únicamente con miras al efecto estético. Aquí comienza una actitud que más tarde iba a resumirse en la doctrina del arte por el arte.
Rehuye de todos los métodos ideados para transformar una superficie plana en espacio pictórico. En las zonas de color anchas y planas, prescinde de las técnicas académicas de dotar a la superficie pintada de un acabado apropiado y de modelar sus formas tridimensionalmente. La propia tela ha sido objeto de una nueva definición – ya no es una ventana, sino una pantalla hecha de manchas de color. Había que salvar a la pintura de la máquina fotográfica. Manet lo llevó a cabo al insistir en que una tela pintada es una superficie material recubierta de pigmentos, que debemos mirar a ella, no a través de ella.
Monet fue el único que se mantuvo fiel a la visión impresionista de la naturaleza. Hacia 1890 empezó a pintar cuadros en series, presentado el mismo tema en diferentes condiciones de luz y atmósfera.
Renoir llenó sus cuadros con la joie de vive de un temperamento enormemente optimista. Las escenas del mundo de las diversiones, cafés, teatros, salas de baile, conciertos, fueron sus temas preferidos.
Las composiciones audazmente calculadas de Degas que parecen tan poco estudiadas como una instantánea le dieron un lugar aparte de sus colegas impresionistas. No abandonó su primitiva alianza con el dibujo, y muchas de sus obras están hechas con pastel, medio por el que sentía particular predilección, porque permitía efectos de línea, tono y color simultáneamente.