El dibujo celta es abstracto y sumamente complejo. Los diseños geométricos lineales se entrelazan, tuercen y llenan un espacio con densas texturas visuales. Se yuxtaponen los colores puros y vivos. El resultado no es confuso, sino que los diversos esquemas se corresponden entre sí y forman una compleja armonía de dibujo y color.
El ornamento se realizó en tres formas:
El entrelazo es una decoración en dos dimensiones que se forma por medio de varios listones o tiras tejidas en un diseño complejo. A los entrelazos originados a partir de figuras de animales se los denomina lagartijas o lacertines.
Las figura humana se representa frontal, bidimensional, simétrica y sin rasgos característicos.
En cuanto a la tipografía, utilizaban la escritura semiuncial. Los caracteres plenos y redondeados, escritos con una pluma colocada ligeramente en ángulo se inclinan hacia la derecha.
La innovación radical de del diseño celta consiste en dejar un espacio entre las palabras.