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El libro italiano

La impresión se propagó rápidamente. La llegada a Italia de la tipografía despierta fervoroso entusiasmo. La tipografía está estructurada con el arreglo de conjuntos de piezas combinables y operaciones exactamente proporcionales, modulares y armónicas. Las pequeñas piezas que constituyen las letras son encajables unas a otras así como el resto del material tipográfico en un conjunto que da como resultado geométrico final una forma rectangular o cuadrada que se inserta en un solo bloque, en el molde para imprimir. Esta concepción encaja precisamente con la vocación racionalizadora del Renacimiento que, lógicamente, ha de ver en la página impresa un medio de expresión paradigmático, hecho a la medida de su idea de la perfección matemática del mundo.

En 1470, De Spira imprimió por primera vez un libro que contenía números de página, titulado De Civitate Dei.

Se deleitaban en las obras impresas de Aldo Manuzio, de tipografía tan refinada que podían renunciar a las ilustraciones por lo tanto, éstas no pretenden hablar por si mismas, ni mucho menos dominar sobre el texto. Su ambición es ser adorno, se supedita por completo a la estructura de la página, que por su parte, depende de la letra. Es un dibujo leve de contorno sin sombreado.

Nicolas Jenson (1420 – 1480)

Jeson es uno de los más grandes diseñadores tipográficos y tallador de troqueles de la historia. Parte de la influencia duradera de las fundiciones de Jenson es su legibilidad extrema, pero es su habilidad de diseño de los espacios entre las letras y dentro de cada forma para crear un tono uniforme por toda página lo que coloca la marca de genio en su trabajo. Partiendo del análisis de la columna de Trajano para la mayúscula y de la carolingia para la minúscula, diseñó un nuevo tipo de letra romana de una altísima calidad, tanto en su perfil como en la armónica mancha de las letras. Durante la última década de su vida diseñó tipos griegos y góticos y publicó 150 libros.

Ernhart Radtolt (1442 – 1528)

Radtolt logró innovaciones significativas en el diseño con respecto al libro totalmente impreso. Su Calendarium tuvo la primera portada completa para identificar un libro. Bernhard Maler diseñó orillas decorativas de formas naturalistas inspiradas en la antigüedad occidental e islámica, para los libros de Radtolt.

Aldo Manuzio (1450 – 1515)

Aldo era un importante erudito y humanista del Renacimiento. En 1499 edita la Hypnerotomachia Poliphili, uno de los hitos renacentistas del diseño de libros. El inteligente uso de las áreas de texto que adoptan formas geométricas no rectangulares se inscribe dentro del clima experimental del nuevo invento, en un radical intento de diferenciar la estética del libro impreso del manuscrito.

Cabe destacar por encima de todos sus tipos, la primera tipografía cursiva o inclinada, llamada desde entonces aldina o itálica. A pesar de que el propio Aldo declara que la creó para economizar espacio, ésa no es la única razón. La manejabilidad del nuevo formato hubo de ser un factor muy bien acogido por un público más interesado propiamente en leer que en disponer en su biblioteca de grandes libros, siendo el primer libro de bolsillo.

La renuncia al uso de los recién diseñados tipos romanos y su sustitución por una tipografía cursiva debería entenderse no tanto como una operación especulativa, tendente a abaratar el producto impreso, sino como una maniobra de marketing, acercando el texto impreso a la estética de la letra caligráfica, mucho más familiar a las minorías ilustradas del Renacimiento.

Cualquier papel escrito aparecían corrientemente redactados en estilo cancilleresco y, en cambio, la nueva tipografía de estilo romano era un producto formal inédito, eminentemente culto y estéticamente sofisticado.

Francisco Griffo (1450 – 1518)

Trabajaba junto a Manuzio. Investigó manuscritos precarolingios para producir un tipo romano auténtico denominado Bembo. Les realizó correcciones ópticas a sus alfabetos.

Andrea Mantegna

Humanista riguroso, dejó su huella en el libro de las dos maneras características del Renacimiento: a través de las soberbias ilustraciones de uno de los primeros y mejores grabadores y a través de la elaboración de un tratado sobre la construcción de letras.