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Alberto Durero

Alberto Durero

Alberto Durero (1471 – 1528) era hijo de orfebre y en 1486 ingresó como aprendiz en el taller de Wolhemut, reconocido editor de Nuremberg. Demostró ser un maestro en lo fantástico y visionario. Se consideró a sí mismo como un innovador del arte de su país; reflexionó sobre lo que realizaba y sobre sus motivos, tomó notas de sus viajes e indagaciones y escribió libros para adoctrinar a su propia generación.

Los cuatro jinetes del Apocalipsis es un libro de 32 páginas de 44 x 30 cm, con 15 ilustraciones. Esta compuesto a dos columnas en tipografía gótica a la izquierda con las ilustraciones en la pág. derecha. Tiene un imprecedente poder emocional y expresión gráfica intensa. El volumen y la profundidad, la luz y las sombras, la textura y el área de superficie son creadas con tinta negra en papel blanco, lo cual se convierte en una metáfora de la luz en un mundo turbulento de potencias extraodinarias.

Otras series importantes son La gran pasión y La vida de la virgen. La madurez de su trabajo logró un dominio en el uso de la línea para dar tono.

Los pliegos sueltos de Durero, por ejemplo El Rinoceronte, eran muy populares. La imagen se basaba en una descripción escrita y un conciso boceto, realizados por un artista desconocido, de un rinoceronte indio que había llegado a Lisboa a principios de ese año.

Alberto Durero - Rinoceronte

Entre sus grabados calcográficos los más importantes son: Adán y Eva, San Jerónimo, El caballero, La muerte y el diablo y La melancolía.

Sus viajes a Venecia lo capacitaron para absorber la teoría y técnica de la pintura, así como la filosofía humanista del Renacimiento.

Escribió un libro, titulado Underweisung der Messung mit der Zirckel und Richtsheyt, cuyos dos primeros capítulos son análisis teóricos de geometría lineal y de construcción geométrica bidimensional. El tercer capítulo explica la aplicación de la geometría a la arquitectura, decoración, ingeniería y formación de letras. Las maravillosamente proporcionadas letras romanas mayúsculas, con instrucciones claras para su construcción, contribuyeron de manera significativa a la evolución del diseño del alfabeto. También explica el diseño de un alfabeto a partir de la repetición de un módulo. El cuarto capítulo abarca la construcción de sólidos geométricos, perspectiva lineal y ayudas mecánicas para el dibujo.

A partir de 1496 firma todas sus obras con su monograma, iniciando la era moderna del diseño de imagen corporativa. La inserción de la D dentro de la A es un hallazgo formal que participa claramente de la retórica geométrica del Renacimiento.

Trabajó a sueldo para el emperador de Holanda, donde fue muy bien recibido. Como el emperador no tenía dinero para construirse un arco de triunfo, Durero le hizo uno de papel.